Tips emocionales para mujeres que quieren adelgazar

Una de las peores luchas a las que se enfrentan la mayoría de las mujeres es a mantener la línea. Según especialistas en el tema, una dieta debe ir acompañada de una guía emocional que nos apoye durante este proceso, porque debemos ser conscientes de todo aquello que nos limita el bienestar y la salud.

Y para que logres tu objetivo, no te pierdas estos tips que aquí te compartimos:

1. Deja de criticarte y acéptate como eres
Esto naturalmente provocará los cambios que deseas. Cuando te criticas constantemente, pierdes energía para cambiar. Observa objetivamente qué cosas debes modificar y hazlo sin dolor.

2. Sé paciente y tolerante
Paciente significa paz y ciencia, es decir que debes tener paz interior y utilizar toda la ciencia y el conocimiento necesario para comprender a los demás y a ti misma. Cada uno tiene su propio proceso para alcanzar sus objetivos y tú debes descubrir el tuyo e ir a tu propio ritmo.

3. Elógiate lo más que puedas
Alábate por lo bien que haces las cosas por más insignificantes que sean. Es necesario que seas consciente de ti y tus necesidades, y trabajes para satisfacerlas.

4. Respétate y exige respeto
No le hagas a los demás lo que no quieres que te hagan, pero tampoco dejes que te hagan a ti lo que tú no serías capaz de hacer. Comenzando por respetarte a ti misma, no permitirás que otras personas abusen de ti y te hagan sentir mal.

5. Bríndate apoyo
Recurre a tus amigos y déjate ayudar. Acércate también a las lecturas que ilustren el proceso de mujeres que estén en las mismas condiciones. No estás sola. Busca un espacio exclusivamente tuyo y realiza cosas por el solo placer de hacerlas.

6. Cultiva el espíritu
Vigila la calidad de las emociones que te dominan. Es el major momento para conectarte con tu interior. No esperes a ser delgada para ser feliz. Empieza ahora a hacer cosas y realízalas lo mejor posible.

7. Cuida tu cuerpo
Infórmate sobre cuál es la nutrición adecuada para ti, así como los ejercicios convenientes para llegar a tu meta. Mima y venera el cuerpo en el que vives. Tampoco te permitas los pensamientos negativos y pon a dieta a tu mente de ellos.

8. No optes por una dieta “temporal”
Está claro que una dieta súper estricta te puede ayudar a deshacerte de los indeseados kilos extras rápidamente, sin embargo, inevitablemente al regresar a las viejas costumbres, éstos se recuperan, e incluso se adicionan unos cuantos más. Lo ideal es adoptar un plan personalizado que implique cambios de hábitos que se puedan sostener a través del tiempo. De nada sirve un régimen si no se acompaña de la modificación de conductas. Tienes que desarrollar prácticas saludables que sean parte de tu forma de vida.

9. Descubre la conexión entre alimentos y emociones
Date cuenta si estás recurriendo a la comida como una fuente de consuelo o satisfacción. Un periodo de tristeza, el estrés, el cansancio… pueden llevarnos a compensarlos con algo “rico”. Si estás consciente de las emociones que disparan el deseo de comer, es más fácil encontrar maneras para dar salida a esas sensaciones sin que ganes calorías.

10. Sé realista
Cuando iniciamos un plan para perder peso, muchas veces tenemos en mente el objetivo de regresar a la figura de los 15 años. Salvo en raras excepciones, esto puede ser una meta casi imposible, que sólo puede causarnos frustración al ver que no la alcanzamos. Es mejor que no te obsesiones por conseguir un peso determinado ni en llegar a la perfección, sino concentrarse en estar sana y en forma, que es lo más importante. Fíjate metas realistas.