¿Qué es la dieta cruda?

dieta crudaLa dieta de los alimentos crudos se basa fundamentalmente en el consumo de alimentos en su estado más natural (no procesados),  preferiblemente de origen vegetal, e idealmente ecológicos u orgánicos. Para los seguidores de esta dieta supone la elección más saludable para el ser humano, y subrayan que más que un programa de pérdida de peso, se trata de una opción alimenticia de por vida.

Normalmente la dieta de los crudívoros -personas que llevan este tipo de alimentación- está compuesta de al menos un 75% de alimentos crudos.  Calentar la comida es aceptable, siempre y cuando la temperatura se mantenga por debajo de los 50°C más o menos. El proceso de cocción destruye las enzimas esenciales para la digestión y absorción de nutrientes. Por ello, si se consumen alimentos cocinados en exceso, el organismo tiene que aumentar su producción enzimática saturando el sistema, que con el paso del tiempo puede producir problemas digestivos, deficiencia de nutrientes en sangre, así como un envejecimiento acelerado y un aumento de peso. Por otra parte, cocinar algunos alimentos también pueden liberar sustancias cancerígenas y radicales libres que pueden contribuir a problemas de salud.

¿Qué se puede comer?

Una dieta cruda se basa en frutas y verduras crudas, germinados, frutos secos sin tostar, granos y semillas, algas, y legumbres. Algunas variaciones incluyen alimentos fermentados (que, al igual que los granos germinados, se consideran “alimentos vivos”) como el miso, yogur de leches vegetales (soja, avena, almendras, etc.) y la salsa de soja en bruto.

Por otra parte, lo que no se puede comer si se lleva este tipo de alimentación: Cualquier alimento calentado por encima de los 50°C, es decir, los alimentos procesados, el azúcar, el alcohol y la cafeína.

Los más partidarios de la dieta cruda evitan los productos lácteos, los huevos, e incluso la miel. Pero también hay dietas crudas omnívoras que incluyen huevos crudos, pescado crudo, carne cruda y queso elaborado con leche sin pasteurizar (es decir, sin hervir). Esta rama de la dieta crudívora, algo más flexible, está ganando mucha popularidad en el mundo de los alimentos crudos. Los “crudi-omnívoros” creen que la incorporación de algunos productos de origen animal crudos – básicamente un cruce entre la Dieta Cruda y la Paleo- es más saludable y proporciona una nutrición más completa.

¿Qué opinan los expertos?

La literatura médica sobre la dieta de los alimentos crudos es escasa. La investigación tiende a centrarse en el vegetarianismo y el veganismo, y los beneficios de una dieta basada en vegetales, entre los que destacan la reducción del colesterol y la mejora de los niveles de glucosa.

Existen estudios que constatan que una dieta cruda contiene niveles extremadamente bajos de grasa saturada, colesterol y sodio debido a la falta de carne, productos lácteos, y alimentos procesados. Es especialmente rica en fibra, vitaminas y nutrientes, como el beta-caroteno y la vitamina A que se encuentra en frutas y verduras. Se trata además de una dieta rica en antioxidantes lo cual resulta en una pérdida de peso significativa y también se ha demostrado que ayuda a traer alivio de enfermedades como la artritis reumatoide y la fibromialgia (la grasa produce moléculas que desencadenan la inflamación en todo el cuerpo y una dieta muy baja en grasa puede reducir esa reacciones).

Sin embargo, una dieta basada en alimentos crudos también puede ser peligrosa ya que es baja en nutrientes esenciales como el calcio, el hierro, la vitamina B12, la vitamina D y los ácidos grasos omega-3.  Aunque se opte por combinar los alimentos crudos de origen vegetal con los de origen animal, existe el peligro (especialmente en niños, ancianos y enfermos) de intoxicarse y de contraer enfermedades transmitidas por dichos alimentos. Si se quiere probar una dieta cruidi-omnívora, hay que tener especial cuidado con la seguridad alimentaria.

La incorporación de más frutas y verduras a tu dieta es siempre una buena idea, pero ten en cuenta tu rutina diaria y tus necesidades dietéticas cuidadosamente antes de comprometerte con una dieta totalmente cruda. Debido a la extremidad de este plan de alimentación,se trata más de un estilo de vida que de un programa de pérdida de peso temporal; requiere planificación, conocimientos nutricionales, y mucha fuerza de voluntad.

Recuerda, siempre hay que consultar a un nutricionista o a un médico antes de tomar decisiones dietéticas drásticas.