Pros y contras del blanqueamiento dental

blanqueamiento dentalEl blanqueamiento dental es un tema que está de mucha actualidad. El consumo de café, de tabaco o de comidas demasiado azucaradas afecta a la blancura de los dientes y cada vez más son más personas las que se interesan por el blanqueamiento dental para devolverle el color a sus dientes.

Pero en este tema hay muchas dudas e incertidumbres que necesitan ser despejadas. Para intentarlo en las siguientes líneas hablaremos de los pros y contras del blanqueamiento dental, ya que aunque éste presenta muchas ventajas, también plantea ciertos riesgos que es importante conocer.

¿Qué es el blanqueamiento dental?

Este tratamiento de estética dental es capaz de bajar varios tonos de color de los dientes para lograr que éstos luzcan más blancos. No todos conseguiremos los mismos resultados porque la base del color de cada persona es diferente.

El tratamiento a realizar dependerá igualmente de la persona y del presupuesto que se tenga. Profesionalmente se puede realizar con láser y con férulas.

¿Cualquiera puede hacerse un blanqueamiento dental?

La respuesta es “no, pero casi”. Cualquiera que tenga los dientes perfectamente formados puede realizar esta operación en sus dientes. La formación completa de éstos se estima que se realiza a partir de los 18 años, pero será el dentista quien te lo confirme. Una vez formados completamente, cualquiera puede llevar a cabo este proceso blanqueante.

¿El blanqueamiento debilita los dientes?

La respuesta esta vez es “sí pero no”. Es cierto que el blanqueamiento crea una desmineralización del esmalte dental, pero ésta es totalmente temporal y reversible. En pocos días el esmalte de nuestros dientes volverá a ser el adecuado.

Cuidados después del tratamiento

El principal cuidado que hay que tener tras este tratamiento es evitar las prácticas que nos han llevado a él. Es decir, si seguimos consumiendo los mismos alimentos y realizando los mismos hábitos, más tarde o más temprano necesitaremos un nuevo blanqueamiento dental.

Para que nuestros dientes no pierdan blancura lo ideal es evitar determinados comportamientos como no beber bebidas oscuras, alimentos azucarados, no consumir demasiados cítricos o evitar el tabaco. Todas estas prácticas acaban poco a poco pigmentando nuestros dientes y dándoles un color lejos de ser el blanco que buscamos.