Lo que debes saber sobre las dietas de eliminación

Dejar de consumir ciertos alimentos en favor de la pérdida de peso no es nada nuevo, pero la última tendencia en las dietas de eliminación tiene poco –o nada– que ver con la pérdida de peso. Una multitud de personas conscientes de su salud están recurriendo a las dietas de eliminación en un esfuerzo por curarlo todo, desde dolores de cabeza y fatiga hasta irritaciones de la piel y problemas digestivos.

Y mientras que la persona promedio probablemente no sufre de intolerancia a los alimentos, una dieta de eliminación es la mejor manera de identificar problemas para aquellos que sí podrían tener intolerancia, dice la nutricionista Rania Batayneh, MPH, autora de The One One One Diet.

Cómo funciona la dieta de eliminación

Así es como funciona: elimina de tu dieta los alimentos más comunes vinculados con las intolerancias, como los lácteos, soja, nueces, huevos, gluten, azúcar y alcohol, durante tres a cuatro semanas. “El objetivo de la fase de eliminación es eliminar de tu cuerpo por completo los anticuerpos causados por los alimentos, lo que lleva varias semanas”, dice Batayneh. “Entonces, reintroduce un alimento a la vez para que no haya confusión en cuanto a qué alimentos causan una mala reacción. Presta mucha atención a tu cuerpo después de la reintroducción de una comida, y no sólo de inmediato, sino hasta dos días después, por lo que podrás vincular los síntomas con la comida. Si la comida ingerida nuevamente no causa ninguna reacción adversa, pasa al siguiente posible culpable, y continúa hasta que puedas identificar los alimentos que están causando problemas.”

El problema es que los síntomas de la intolerancia a los alimentos no son nada fáciles de identificar. Por ejemplo, los síntomas más comunes como fatiga, distensión abdominal, estreñimiento, diarrea, dolores de cabeza, confusión mental, erupciones cutáneas, dolor en las articulaciones e inflamación pueden ser atribuidos a cualquier cosa, desde una mala noche de sueño hasta un entrenamiento demasiado duro.

¿Por qué no hacer una dieta de eliminación?

A menos que realmente tengas una intolerancia a los alimentos, no hay beneficios para la salud asociados con la eliminación de grupos de alimentos por lo demás sanos, tales como los productos lácteos y el gluten, dice Batayneh. Por ejemplo, si estás eliminando el gluten te puedes perder la oportunidad de ingerir los sanos granos integrales.

Si decides intentar una dieta de eliminación, la planificación es la clave. “Planifica una lista de compras para que tu cocina esté equipada con alimentos alternativos”, dice Batayneh. Eso te ayudará a asegurarte que obtienes todos los nutrientes que tu cuerpo necesita, pero ninguno de los elementos que están en tu lista de alimentos prohibidos. Después de todo, hasta el más mínimo desliz puede sesgar los resultados.