Laxantes caseros naturales y de rápida acción

Los laxantes naturales son los alimentos, bebidas, suplementos o hábitos de vida que nos permiten abordar un problema tan común y molesto como el estreñimiento. La frecuencia de las deposiciones es un indicador conocido e importante de nuestro estado de salud. Pero, al contrario de lo que comúnmente se considera, no es necesario evacuar todos los días para considerar esta función fisiológica como normal, ya que está estrechamente relacionada con las características individuales.

Los médicos establecen una escala de referencia a partir de un mínimo de una evacuación cada tres días y hasta alcanzar un máximo de tres movimientos intestinales por día. Por lo tanto, si no sentimos el impulso justo a tiempo todos los días no por ello hay que considerar que tengamos un problema de estreñimiento.

Un problema que puede considerarse como tal cuando cada defecación supone una especie de tortura, cuando se presenta casi como un milagro una vez por semana, cuando no causa dolor, malestar general, cuando la aparición de las heces es extraña, cuando la deposición es demasiado dura o maloliente o cuando el estreñimiento aparece alternado con episodios de diarrea. Son las señales de que el intestino no está funcionando de manera correcta. A menudo, en medio de un dolor de estómago, se utilizan laxantes fuertes que pueden no dar el resultado esperado (un resultado rápido), al tiempo que pueden tener efectos secundarios, como todos los medicamentos.

Por eso, es mejor cuidar la regularidad de nuestros intestinos con los remedios naturales, tales como alimentos laxantes que deben incluirse en la dieta, laxantes eficaces y sin contraindicaciones, a pesar de que pueden requerir más tiempo y persistencia para demostrar sus beneficios. Existe incluso, una dieta laxante para adelgazar.

Los mejores laxantes naturales

No es necesario hacer laxantes caseros, basta con conocer los mejores alimentos. Veamos la clasificación de los diez mejores laxantes naturales para ayudar a combatir el estreñimiento, un problema al que las mujeres somos más vulnerables.

Agua. Sí, el agua está entre los laxantes más poderosos, si se toma en abundancia durante todo el día, pero especialmente al despertar, en las primeras horas del día. El agua ayuda a limpiar el estómago y los intestinos, ablanda las heces para ayudar a la evacuación y estimula el peristaltismo intestinal.

Kiwi. Toda la fruta tiene un efecto laxante, pero el kiwi es una garantía absoluta. Es aconsejable tomar dos kiwis por la mañana, con el estómago vacío durante unos días, y veremos cómo los intestinos se desbloquean.

Gimnasio. La práctica de ejercicio físico es una bendición para nuestra salud. Además de ayudar a combatir los kilos de más y a mantener nuestro corazón y cerebro jóvenes, la actividad física es uno de los laxantes más naturales, incluso para bajar de peso. La razón es que con el sedentarismo nuestro cuerpo, incluido el intestino, se vuelve perezoso.

Granos enteros. Una forma de poner en marcha los intestinos y combatir el estreñimiento de manera sana y natural. Tanto en escamas, para tomar en el desayuno con leche o yogur, en forma de pan, pasta y arroz, los cereales integrales son ricos en fibra, uno de los alimentos que limpian los intestinos y estimulan su funcionalidad.

Gomas y caramelos sin azúcar. Masticar chicle o caramelos sin azúcar es una manera de estimular nuestro intestino perezoso. Función como los laxantes osmóticos, porque el sorbitol, el edulcorante que contienen, conserva el agua en el intestino y evita la formación de heces sólidas. Aunque no es el remedio más saludable, utilizado de vez en cuando, sí funciona mejor que muchos laxantes farmacológicos.

Legumbres. Al igual que los granos enteros y frutas, incluso las verduras, tienen un efecto laxante de gran alcance, ya que contienen una gran cantidad de fibra. Sin embargo, en casos de problemas como el síndrome del intestino irritable o colitis –patologías que incluyen el estreñimiento entre sus síntomas-, antes de tomar legumbres (garbanzos, lentejas, frijoles), es mejor consultar al médico, ya que estos alimentos pueden irritar los intestinos y agravar el trastorno.

Ciruelas. Un laxante tan conocido como eficaz. Las ciruelas pasas son siempre un buen aliado. Sabroso, rico en sustancias beneficiosas para nuestro cuerpo, podemos incluir este alimento en el desayuno, junto con los cereales integrales. La fruta es un laxante natural muy recurrente.

Aloe vera. Un potente antiinflamatorio y también el mejor laxante natural.

Licorice. El regaliz es una raíz aromática que solemos comer en forma de masa de caramelo y que, entre otras cualidades, puede actuar como laxante natural.

Frutos secos. Nueces, almendras, castañas, avellanas… su contenido en aceite y fibra convierte a los frutos secos en un laxante, además de un alimento bueno para la salud, ya que entre otros ayuda a reducir el colesterol. Podemos tomar frutos secos como aperitivo, en el desayuno o añadiéndolos a nuestras recetas tanto dulces como saladas. Un superávit de sabor de estímulo natural de los intestinos.

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