La mitad de las embarazadas no sigue una dieta adecuada

dieta durante el embarazoAntiguamente los embarazos eran muy diferentes a los de ahora. Digamos que los médicos eran bastante más permisivos a la hora de dar recomendaciones alimenticias a una embarazada; y es que la cosa estaba clara: “había que comer por dos”. Afortunadamente, con el tiempo y muchos estudios, los médicos han llegado a la conclusión que la alimentación durante la gestación es determinante para la salud del bebé y de la madre. Por este motivo las recomendaciones han aumentado, existiendo en caso dietas restrictivas para determinados casos.

Aun así, una tesis de la Universidad Miguel Hernández de Elche ha señalado que más del 50% de las embarazas no consumen los alimentos adecuados para su etapa de gestación. Sin duda un dato bastante alarmante. El estudio además asocia una mala calidad de la dieta durante la gestación con un retardo en el crecimiento fetal.

Esta tesis se ampara en el Estudio INMA, un proyecto multicéntrico en el que se cuenta con varias mujeres embarazadas y sus hijos y que se realiza en varias regiones españolas. Un proyecto en el que participan profesores reputados y profesionales de la investigación sanitarias.

Las jóvenes son las menos sanas alimentándose

Este estudio ha demostrado que las gestantes más jóvenes o aquellas con menor nivel educativo y las fumadoras, presentaban una peor calidad en la dieta, consumiendo muchas más grasas que frutas, legumbres, verduras, hierro, omega 3 y 6  y otro tipo de nutrientes completamente necesarios para que el bebé se forme correctamente.

Recordemos que durante la etapa de gestación la madre es la única fuente de nutrientes del bebé. En ese momento, cualquier cosa que pase por nuestra boca pasará directamente al organismo del futuro niño. Por este motivo es de crucial importancia que nuestra alimentación sea equilibrada. Así, tener una dieta a base de frutas, verduras y legumbres, además de no ingerir demasiadas grasas, es lo más recomendable. Además, debemos tener en cuenta que la mala alimentación puede estar relacionada con otro tipo de problemas más serios e incluso podría derivar en una diabetes gestacional, algo que podría complicar un poco el periodo de getación y el parto.