La importancia de la fruta, la verdura y el pescado en la dieta

dieta fruta y verdurasComemos mucha, demasiada, carne. Según datos oficiales sobre el consumo alimentario, en 2013 la carne supuso el 22,1% del gasto total de la cesta de la compra de los españoles, mientras que el pescado se situó en el 13,1%, y las frutas frescas y hortalizas, en el 9,3% cada una.

Lo dicen los datos y alerta de ello la Fundación Española del Corazón (FEC), que asegura que la sociedad española ingiere demasiada carne, en especial carne roja. Recuerdan los cardiólogos españoles la importancia de llevar una dieta basada en productos vegetales para gozar de una buena salud y mantener un hábito de vida saludable. Los motivos de tanta carne, según explica el doctor Pedro Betancor, director del Programa de Alimentación y Salud de la FEC, se sustentan en que la carne es más barata, está más disponible y es, normalmente, más sabrosa que el pescado debido a su alto contenido en grasa. La Fundación Española del Corazón no defiende la eliminación de la carne de nuestra dieta, ya que las dietas basadas únicamente en productos vegetales no aportan vitamina B12 y pueden provocar un déficit de proteínas. “No hay que llegar a la creencia de que para reducir el riesgo cardiovascular hay que ser vegetariano”, señalado Betancor. Hay que apostar, dice, por una dieta variada como la mediterránea, con abundancia de frutas, verduras y legumbres, con un consumo moderado de carne.

Las proteínas animales siguen siendo necesarias para el correcto funcionamiento del organismo, por eso es recomendable –señala la FEC– consumir carnes blancas, como conejo, pavo o pollo, alimentos que tienen mucha menos grasa y los mismos componentes nutricionales, así como pescado, leche y huevos. Estudios recientes han demostrado que las dietas ricas en frutas y verduras no solo disminuyen los niveles de presión arterial, sino que ayudan a reducir la diabetes, el colesterol, la obesidad y el riesgo cardiovascular entre un 20 y un 30%. La FEC también alerta sobre el abuso de alimentos precocinados, que se consumen con frecuencia y, en muchos casos, contienen un exceso de sal.