Estos son algunos tips para procurar tu postura

Es imprescindible que día a día, así como te preocupas de la dieta o el ejercicio, también cuides la postura de tu cuerpo. Al no hacerlo, esto puede afectar desde nuestra salud, estatura, equilibrio, movilidad y hasta la imagen que proyectamos a los demás.

A través del tiempo, adoptamos posturas que nos acomodan más que otras y si no nos percatamos de que éstas son incorrectas, las continuamos, así que se convierten en un mal hábito que deriva en molestos dolores de espalda y otros problemas de salud.

Estos son algunos tips para procurar tu postura:

•Trata de dormir en una cama firme, no dura.

•Evita utilizar almohadas muy grandes ni duermas boca abajo con la cabeza de costado.

•Al caminar, lleva tu cabeza erguida y los hombros ligeramente hacia atrás. Es decir, saca el pecho.

•Contrae ligeramente el abdomen, mejorará tu postura y hará que te veas más estilizada.

•Verifica constantemente que tu cuerpo esté erguido.

•Al levantar un objeto pesado, flexiona las rodillas sin encorvar la espalda; agáchate lo más cerca del suelo, alcanza lo que necesites y haz fuerza con las piernas para ponerte de pie.

•Evita llevar bolsas muy pesadas colgadas de un hombro, pues solo desbalanceas el cuerpo y cambias el centro de gravedad. En ese caso, son más recomendables las mochilas “bandoleras”, para aliviar el impacto.

Por otro lado, los siguientes ejercicios te ayudarán a corregir tu postura:

•Abdominales básicos, oblicuos, extensiones de espalda (zona lumbar) y natación suave para fortalecer la región lumbar, caderas y abdomen.

•Párate de espaldas a una pared. Los talones deben de estar a una distancia aproximada de ocho a 10 centímetros de la pared; las nalgas y los hombros tocarán la pared. Mantén la postura durante cinco segundos y relaja. Repite el ejercicio cinco veces.

•Ejercítate con mancuernas y bandas de resistencia para darle fuerza a los músculos superiores de la espalda, el pecho, los hombros y los dorsales.

•Acuéstate boca abajo, coloca el cuello en posición neutra (con la frente al piso), extiende los brazos y mantenlos pegados al tronco con las palmas hacia abajo, las piernas deberán estar estiradas con las puntas de los dedos hacia abajo. Comienza poco a poco, de preferencia, se recomienda hacer este ejercicio después de un baño caliente. Este ejercicio resulta bueno para mantener una postura erguida.

Asimismo, si trabajas gran parte del tiempo sentada frente al escritorio, rectifica tu postura constantemente. Levántate y estira tanto de pie como al estar en el asiento. Otra opción sería la práctica de yoga.

Si tomas consciencia de la posición que toma tu cuerpo y además incorporas estos ejercicios a tu rutina diaria, te ahorrarás dolores de espalda, tu posición corporal mejorará notablemente y sentirás te sentirás mejor.