Espacios apropiados: lugares sostenibles

espacios sustentablesCuando uno pasea por una calle que reconoce como propia, se inicia una relación que pone en valor el espacio que se recorre, que se usa, que se vive.

En ese momento el valor que se le otorga empieza a formar parte de la propia calle. En el futuro ese valor se convertirá en un elemento más que se situará junto a la arquitectura, a la iluminación, a la señalización, a los usos, a los habitantes, a la propia historia del lugar.

Este valor se habrá creado andando, poniendo en movimiento todo el cuerpo, el individual y el social, y transformará el espíritu de quien a partir de ahora sabrá mirar a esa calle, convirtiéndolo en un espacio sostenible, un espacio que será capaz de mantenerse a sí mismo. Tras el momento de expansión salvaje que hemos vivido en las últimas décadas las ciudades se han llenado de vacíos.

Los llenos que se han mantenido y los anteriores vacíos urbanos que se han llenado, son fruto de un proceso de apropiación que ha escapado a la simplificación, al cambio de escala, a la especulación, a las ambiciones políticas, al ego de algunos arquitectos y urbanistas.

Se han transformado en lugares. Han sido capaces de mantenerse a sí mismos y capaces de transmitirse, a pesar del cambio de significado de las distancias, de las relaciones, de las experiencias, incluso del concepto del tiempo.

La apropiación del espacio público en el sentido de identidad permite al usuario una interacción con el lugar que se basa en la implicación responsable, más allá de la funcionalidad del propio espacio. Desde una experiencia subjetiva podemos contribuir a una acción colectiva.