El reiki como terapia complementaria para el cáncer

El reiki es una práctica que se practica desde hace más de 3000 años y que fue rescatada por un monje y médico japonés en 1920 al que se consideró como el primer maestro del reiki.


Es una terapia energética que consiste en canalizar a través de las manos vibraciones desde una persona a la otra de forma que se pueden sanar emociones y problemas físicos.

El reiki contribuye a que las personas que se están sometiendo a quimioterapia vean acelerado su proceso de curación pero además deteriora la agresividad de la quimioterapia disminuyendo sus síntomas y mejorando la salud del paciente en el campo emocional, mental, espiritual y también en el físico.

El reiki consigue como decimos disminuir mucho los efectos secundarios de la quimioterapia calmando el dolor y produciendo mayor relajación en los pacientes.

La mayoría de las personas que están siendo sometidas a quimioterapia cuando practican reiki se sienten más tranquilas y con una sensación de paz que beneficia mucho su salud.

Ayuda a que el paciente se haga más fuerte y acepte la experiencia del cáncer como algo que le hará más fuerte en el futuro.

En el corto plazo el reiki tiene un gran alivio del dolor que produce la quimioterapia y ya se puede apreciar desde la primera sesión. Es muy usado como tratamiento complementario cuando el paciente se somete a los tratamientos convencionales contra el cáncer.

En el medio plazo el reiki y sus efectos consiguen reducir el tamaño del tumor y en muchos casos que este desaparezca por completo. El número de sesiones varían dependiendo siempre del paciente y de la gravedad.

En el largo plazo el reiki es bueno para sanar desde la raíz de la enfermedad, ya que la salud emocional y mental son las que determinan en gran medida sino en toda la aparición o no de una determinada enfermedad. Esto no es algo que solo digamos nosotros, sino que el DR. Hamer, creador de la medicina germánica ya dijo en su día.

El reiki es capaz de activar y revitalizar el sistema inmunológico de las personas que se ve muy deteriorado cuando se someten a tratamientos tan nocivos como la quimioterapia.

De modo que si uno ya ha decidido someterse a este tipo de tratamientos convencionales como la quimioterapia o la radioterapia, al menos es muy interesante ser consciente de que hay tratamientos complementarios que puede mejorar mucho la vida del paciente y su salud en estos casos.