Consejos para ir al gimnasio | Entrenar sólo o con un compañero

Recurrimos al viejo refrán para tratar un tema que interesa mucho cuando realizamos ejercicio. Según este refranero hay una frase que dice “mejor solo que mal acompañado” pero en el caso de hacer ejercicio o ir al gimnasio ¿Qué es más recomendable?

Lo cierto es que habrá personas para las que ir solos es la mejor opción mientras otros preferirán acudir acompañados, por eso vamos a dejar algunas claves sobre las ventajas y desventajas de ir solo o acompañado al gimnasio de manera que cada uno valore lo que para él sea más positivo, independientemente de sus circunstancias, es decir, si alguien no tiene compañía para ir al gimnasio o hacer ejercicio lógicamente no podrá elegir entre una opción u otra y no le quedará más remedio que acudir solo, pero estamos seguro de que a las semanas de estar en el gimnasio ya tendrá compañeros de “fatiga” si así lo quiere, pues empatizar con otros en el gimnasio en muy sencillo. Tanto para unos como para otros, aquí va nuestra valoración:

Ventajas de entrenar solo

– Menor distracción: cuando acudimos solos al gimnasio o hacemos ejercicio sin compañía es más fácil concentrarnos en nuestra rutina de trabajo de manera que respetamos los tiempos tanto de trabajo como de descanso y mantenemos organizado el orden de los ejercicios que haya que realizar. Además, cuando hacemos ejercicio en compañía nos resulta inevitable no hablar lo cual implica risas, hacer más descansos etc.

– Mayor organización: además de lo que ya hemos detallado en el punto anterior en cuanto al seguimiento de los ejercicios dentro de la rutina, si acudimos solos podemos organizar previamente qué tipo de rutina vamos a trabajar cada día. Por tanto se improvisa menos y si una máquina que queremos usar está ocupada no ocurrirá nada ya que tendremos preparado como variar los ejercicios si esto ocurre.

– Más efectivo: para muchas personas ir al gimnasio sobre todo al principio cuando están comenzando es una pequeña obligación, por lo que valoran mucho el tiempo que invierten en él. Cuando una persona acude sola, es más fácil encontrar hueco en las máquinas, clases etc. que si fuera acompañado de otra persona y quieren realizar el ejercicio a la vez.

– Más personalizado: cada persona es distinta y tiene unos objetivos al realizar ejercicio. Hay quien quiere profundizar más en unas zonas del cuerpo que en otras y cuando vas con otra persona te organizas para estar en las máquinas el mismo, sin tener en cuenta el tiempo de más que querías dedicarle.

Inconvenientes de ir solo al gimnasio

– Mayor dificultad para progresar: A pesar de que en el gimnasio existen instructores que pueden ayudarte, no puedes acaparar toda su atención durante el tiempo que estés entrenando ya que otras personas también requieren su ayuda. Esto ocurre por ejemplo en el caso de levantamiento de pesas, en el cual se pueden ayudar un compañero a otro asegurándose de que a ninguno le ocurre algún problema.

– Riesgo de estancarte: Cuando entrenamos solos puede llegar un momento en el que repitas una y otra vez los mismos ejercicios durante las mismas repeticiones consiguiendo con ello no avanzar y estancarte y como consecuencia no ver resultados y decidir abandonar el gimnasio.

Ventajas de entrenar acompañado

– Más dinámico: realizar ejercicio acompañado es una actividad social. Puedes conversar con tu compañero, compartir opiniones, comparar resultados y con ello progresar y aprender. Al entrenar en grupo aprenderás técnicas nuevas tanto si estáis al mismo nivel como si uno está en un nivel más bajo que el otro, es una estupenda oportunidad para ver cómo hace la otra persona los ejercicios.

– Más motivación: como adelantábamos en las desventajas de acudir solo, un punto favorable de entrenar con otra persona en la posibilidad de motivaros el uno al otro, no sólo animándole a ir al gimnasio el típico día perezoso que no tiene ganas, sino también cuando va prosperando y debe ir aumentando repeticiones. Ese “¡vamos!” en un momento determinado puede hacerte superar el reto y prosperar.

– Ayuda mutua: os podéis ayudar el uno al otro ya sea con alguna máquina, levantando peso o corrigiendo posturas al realizar los ejercicios.

Inconvenientes de entrenar acompañado

– Errores continuados: Si entrenamos con una persona que tiene los mismos conocimientos que nosotros o menos, es difícil retarse de manera adecuada o que la otra persona nos pueda corregir malas posturas etc. por el contrario estaremos sobrecargando y haciendo los ejercicios de modo que a posteriori pueda ser perjudicial para nuestra espalda o diferentes partes del cuerpo. Los piques por conseguir grandes retos en el gimnasio están prohibidos a no ser que sea a la larga. ¡Nada de competir a ver quién levanta más peso a los dos días de haber comenzado!

Como te comentábamos al inicio del artículo, ten en cuenta que decidas lo que decidas, tanto entrenar solo como acompañado tiene sus puntos positivos y negativos asi que valora que es más positivo según tus conocimientos, tu predisponibilidad y si el acompañante que podrías llevar jugaría a favor o en contra.