Cómo reducir el consumo de sal

sal en la comidaEl verdadero secreto de acostumbrarse a comer bajo de sal consiste en perseverar.   Para ello, les recomendamos las siguientes ideas que le harán la vida más llevadera:

  • Adquiera un libro de cocina especializado en recetas con baja cantidad de sodio
  • Lee las etiquetas de los productos Compara antes de comprar y evita o limita los alimentos empacados, enlatados o procesados que contengan más de 200 mg de sodio por porción. En el caso de los enlatados, desecha el líquido y enjuaga ligeramente bajo el grifo. Esto te ayudará a eliminar el exceso de sal casi en su totalidad.
  • Al comer fuera de la casa, se debe considerar el consumo de vegetales al vapor, el pescado y las ensaladas frescas para controlar tu ingesta de sal. Pon cuidado en los aderezos y solicita al mesero servirlo en un recipiente aparte. Para el postre, nada mejor que la fruta..
  • Sazone los granos, el brócoli y otros vegetales con una gota de aceite, un poquito de zumo de limón, ajo o pimienta.
  • Descubra las delicias de las hierbas aromáticas y especias como el estragón, la albahaca y el azafrán.
  • Déle vida a la carne de res con cebollas, setas picadas, y hojas de laurel. Salpíquela con vino tinto de mesa (el de cocina a veces contiene sodio).
  • Tenga siempre a mano en su refrigerador alimentos con poco sodio, tales como uvas, papaya, manzanas y duraznos.
  • No sale la comida mientras la cocina ni antes de haberla probado. Si está desabrida, no la sazone con sal.  Sólo salpíquela con unos granitos.
  • Consuma más frutas, vegetales y jugos frescos (lea las etiquetas de los productos enlatados y verá que muchos contienen sodio).
  • Evite las sales de ajo,cebolla y apio que se venden en frascos
  • Consume menos anchoas, sardinas, pescado ahumado y el bacalao (pescado con mayor índice de sodio) y, en su lugar, ingiere más atún o salmón..
  • Guarde el salero en lo más recóndito de la despensa, donde le sea dificil alcanzarlo.

Recuerde que el cuerpo necesita alguna sal. No la elimine totalmente de su dieta. Si está en estado de gestación, consulte a su médico antes de reducir su consumo drásticamente y recuerde que la moderación es lo que nos permite disfrutar por largo tiempo las cosas buenas de la vida.