Como preparar una mermelada de tomate

El tomate es una fuente interesante de fibra, minerales como el potasio y el fósforo, y de vitaminas, entre las que destacan la C, E, provitamina A y vitaminas del grupo B, en especial B1 y niacina o B3. Además, presenta un alto contenido en carotenos como el licopeno, pigmento natural que aporta al tomate su color rojo característico.

El alto contenido en vitaminas C y E y la presencia de carotenos en el tomate convierten a éste en una importante fuente de antioxidantes, sustancias con función protectora de nuestro organismo. Tiene potenciales de propiedades antibacterianas, anticancerígenas e hipoglucemiantes.

Evidencias experimentales y epidemiológicas han asociado el consumo elevado de tomate (y, por lo tanto, de licopeno) con una disminución del riesgo de padecer enfermedades crónicas, entre las que destacan el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. El licopeno actúa como antioxidante, modulando la respuesta inmunitaria y modificando el proceso inflamatorio.

En este sentido, se ha estudiado la capacidad del licopeno para modular el metabolismo del colesterol, lo que implica una función preventiva frente a las enfermedades cardiovasculares.

Beneficios del tomate

El tomate elimina toxinas y reduce el colesterol: Así lo informan diversos estudios donde se pudo observar miles de personas que comían tomates regularmente o otras que no. La conclusión es que el consumidor habitual de tomates reducen en un 50% las posibilidades de sufrir accidentes cardiovasculares. La sustancia “magica” para la protección de las arterias es el licopeno, la cual, curiosamente es la que le da el color rojo y que en un tomate mediano alcanza el 90% de la dosis diaria recomendada para un humano.

Es de gran ayuda en las dietas: Los tomates no tienen grasas ni tampoco calorías, sin embargo son una fuente importantísima de vitaminas A y C y minerales como Calcio, magnesio, Fósforo, hierro, manganeso, , potasio y sodio. Además es un 95% agua, por lo que una ensalada que contenga tomates aporta gran cantidad de nutrientes, da sensación de plenitud, pero no engorda.

Mejora la vista y ayuda a afecciones bucales: Debido a su mezcla de minerales yvitaminas comer tomate ayuda a mantener una vista sana y aleja los problemas de la boca como las llagas y aftas.

Ayuda a proteger el cuerpo contra el cáncer: Según estudios realizados por la universidad de Harvard demuestran que consumir tomates habitualmente ayuda a prevenir el cáncer de páncreas, esófago, bucal (sistema digestivo) y mama, de mama ycervical, entre otros ¿El responsable? Otra vez, el licopeno.

Como preparar una mermelada de tomate:

Ingredientes

1 kilo de tomates, 750 gramos de azúcar, el zumo de medio limón. Puedes añadir alguna especia si lo deseas, clavo, pimienta, como siempre a vuestro gusto.
Elaboración

Pon una olla llena de agua al fuego y cuando empiece a hervir, escalda los tomates, o sea, introdúcelos en el agua hirviendo durante 30 segundos aproximadamente. Después enfríalos bajo el chorro de agua y pélalos. Retira también las semillas.

Trocea la pulpa de los tomates y ponla en un cuenco, vierte el azúcar y riega con el zumo de limón, mezcla bien y deja reposar durante unas doce horas. Este paso te lo puedes saltar si tienes prisa por preparar tu mermelada de tomate, aunque no estará de más que lo dejes un ratito.

Ahora puedes elegir hacer la mermelada en una cazuela o en la Thermomix. Si la preparas de forma tradicional, vierte el contenido del cuenco en la cazuela, aunque también podrías dejar reposar ya en el recipiente en el que vas a hacer la mermelada y llévala al fuego a temperatura media-baja. Deja cocer moviendo de vez en cuando con una cuchara de madera o espátula durante una hora aproximadamente, dependerá del jugo que tengan los tomates. Cuando tenga la textura de una mermelada pero algo más ligera, ya la puedes retirar del fuego, pues al enfriar espesará más.

Si quieres hacer la mermelada de tomates con Thermomix, programa 100º C, 60 minutos velocidad 2, pero si quieres que queden trocitos puedes poner que las cuchillas giren en sentido contrario. Nosotros hemos necesitado una hora de cocción con la Thermomix, pero hay quien la hace en menos tiempo, puedes poner 40 minutos y si no has obtenido la textura deseada, programar unos minutos más.