Cómo perder peso después de los 40

Luego de cumplir 40 años, el metabolismo comienza a enlentecer, y esa es la causa principal por la cual se hace más difícil perder peso. No significa que es imposible adelgazar: simplemente hay que tener en cuenta algunos consejos para adaptarse al nuevo ritmo del cuerpo. No te pierdas estos trucos para bajar de peso después de los 40.


Ten en cuenta tu tasa metabólica basal

La tasa metabólica basal indica la cantidad de calorías que el cuerpo precisa para subir, mantener o bajar el peso. Esta tasa varía según edad, sexo, condiciones hormonales y otros factores. Un calculador de tasa metabólica basal como los que encuentras en línea o que te puede proveer tu nutricionista de confianza te indicará cuántas calorías debes consumir a esta edad y según tu situación para bajar de peso.
Consume la cantidad de calorías adecuadas

Los niños pueden consumir muchas más calorías sin subir tanto de peso. La razón es el movimiento y el ritmo metabólico de esa edad. A medida que pasamos los 40 años vamos notando que la misma cantidad de calorías de siempre no nos sirven para bajar de peso. Adecua la cantidad de calorías que necesitas consumir para adelgazar de acuerdo a tu tasa metabólica basal.

Consume alimentos nutritivos y poco calóricos

Tu cuerpo sigue necesitando nutrientes para estar sano, y no debes sacrificar su ingesta en pos de consumir menos calorías. La solución para bajar de peso después de los 40 está en elegir comidas de poco valor calórico y alto valor nutricional, sobre todo vegetales y frutas, fibra y proteína magra.
Duerme lo suficiente

A medida que nos hacemos mayores dormimos menos, pero es importante seguir apuntando a dormir cada noche las horas suficientes. El sueño tiene un alto impacto en el ritmo metabólico, y dormir poco dificultará más aún el bajar de peso.

Realiza ejercicio regular

Quizás cuando eras más joven te resultaba más fácil bajar de peso con sólo adecuar la alimentación, pero después de los 40 es muy importante ayudar al metabolismo con actividad física regular. No sólo ayudarás a tu ritmo metabólico, sino que evitarás la pérdida de masa muscular. Caminatas regulares son una gran opción, junto con la natación y el yoga.

Realiza un chequeo médico

Por último, no esta de más realizar un chequeo de tiroides. Muchos adultos sufren de hipotiroidismo sin saberlo, y esta condición enlentece notablemente el ritmo metabólico. Una dificultad para bajar de peso, junto con otros síntomas como cansancio, frío en las extremidades y problemas de circulación podrían indicar la necesidad de chequear este aspecto.