Cómo hacer del ejercicio físico un hábito

habito ejercicioPara algunas personas es muy difícil hacer sitio para ejercitarse en su apretada agenda.Eso puede pasar por ver el ejercicio físico como algo que se realiza en el “tiempo extra” y no como algo preciso, que hemos de incorporar a nuestra rutina cotidiana, especialmente cuando nuestro estilo de vida es más bien sedentario.

Comemos, dormimos o nos lavamos los dientes sin pensar porqué hacerlo o porqué no. Pues con la misma naturalidad podemos dedicar unos minutos diarios a mover el cuerpo.

Ahora, aquí viene lo bueno: ¿Cómo hacer que este hábito forme parte de nuestro día a día?

Te recomendamos seguir estos 4 pasos para hacer que este cambio sea lo más sencillo posible:

1. Comienza por muy poco.
Hazlo fácil. De buenas a primeras, hacer una hora de ejercicio al día puede costar demasiado trabajo. Es un cambio demasiado grande.

Empieza sólo con unos minutos, en el momento (o momentos) del día que hayas decidido.

2. Utiliza recordatorios.
Usa algo que asocies con el momento de empezar la actividad física y comienza a ejercitarte justo después.

Ejemplos:
– Después de comer, busca el calzado que utilices para tus caminatas y ponlo a la vista.
– Usa determinada sintonía televisiva para hacer diez abdominales.
– Haz que alguien te llame a determinada hora y ésa es la señal para empezar a moverte.

3. Afianza el hábito.
Supongamos que has decidido ejercitarte durante 10 minutos al día. Continúa así, sin añadir más tiempo, hasta que lo hagas sin tener que pensarlo.

No importa si estás un mes así. Cuando ya tengas el hábito establecido en tu rutina diaria, será el momento de ir añadiendo unos minutos más.

4. Intenta que el entorno te favorezca.

Ejemplos:
– Relaciónate con personas que realicen alguna actividad física.
– Visita parques o sitios donde la gente se ejercite.
– Si haces ejercicio en casa, acondiciónala para que den ganas de moverse.

¡Ah! Y no olvides añadir incentivos o recompensas por lo bien que lo estás haciendo. Y si, por cualquier cosa, fallas, vuelve a empezar por poquito.

Recuerda que adquirir un hábito es cuestión de tiempo y de paciencia, pero vale la pena si eso le hace un bien a tu salud.