Cómo dejar de estar triste y solo

Tristeza y soledad no siempre se dan la mano pero en ocasiones sí son términos que se relacionan a modo de causa y efecto. Es decir, la soledad puede ser una causa de tristeza profunda porque todo ser humano necesita del contacto social a través de la amistad y el amor. La sensación de soledad prolongada produce un desarraigo interno y un desamparo. Una vez que la persona ha detectado cuál es la causa de su tristeza puede comenzar a luchar por el objetivo de sanar las heridas mediante el cariño.
Empieza por mejorar la relación contigo mismo

El primer paso es el más difícil. En un caso así, el primer paso a modo de coaching es mejorar la relación con uno mismo. En ese caso, es importante que la persona se anime a hacer planes
que hace tiempo que no lleva a cabo y que le parecen interesantes. Una de las consecuencias de la soledad y la tristeza es la apatía de dejar de hacer muchas cosas por no tener con quién compartirlas.

Además, también conviene recordar que en ocasiones, es uno mismo quien se encierra en su soledad como consecuencia de algún tipo de desencanto personal. Cuando una persona cierra la puerta a los demás es dífícil que alguien pueda traspasar esa barrera. Tender la mano a los demás es la única vía para establecer contacto.

Conocer gente interesante

Cualquier época del año es buena para poder conocer gente nueva. Lo ideal es que te animes a participar en actividades que sean de tu área de interés porque en ese tipo de círculos también tienes más posibilidades de conocer gente nueva con la que compartir aficiones comunes.

El verano es una época muy propicia para retomar el contacto con viejos amigos, para organizar planes sociales y para estar en contacto permanente con la naturaleza.