Cómo cuidar la espalda y la postura en la oficina

como sentarse en la oficinaCuando trabajamos en una oficina, solemos adaptarnos a una postura que abusa de determinadas zonas musculares y deja otras inactivas. Los músculos que trabajan con más frecuencia son mucho más fuertes, pero sufren de exceso. Los que no se utilizan a la larga se deforman, debido a la inactividad. Con ello se vician nuestros hábitos corporales.

Aunque no existe una postura ideal para sentarse, lo importante es evitar las cargas innecesarias. Para ello, además de tomar en cuenta la postura de las caderas, hay que considerar la altura del asiento y de la mesa.

Al respecto, la Comisión Británica para la Salud y la Seguridad (Health and Safety Executive) recomienda cambiar de postura a menudo, intentando descargar los discos intervertebrales, para beneficiar al organismo.

También se sugiere hacer pausas breves y frecuentes (de 5 a 10 minutos cada 50-60 minutos de trabajo continuo.
Estas pausas son más satisfactorias que las más prolongadas y menos frecuentes; hasta las pequeñas interrupciones pueden brindar una posibilidad de levantarse del asiento y estirar las piernas sin perder el contacto.

Tips para sentirte mejor

Los expertos en salud laboral aconsejan cómo sentarse frente a la computadora:

1. La pantalla de la computadora debe quedar a 55 centímetros de la cabeza de la persona, a la altura de los ojos.

2. El teclado debe estar a una distancia óptima de tal manera que deje un espacio para apoyar los antebrazos.

3. Respecto a la silla, conviene que tenga apoyo lumbar flexible y apoya-brazos, además de una altura regulable.

4. La postura correcta se compone con una espalda recta formando un ángulo de 90° con las piernas, en forma relajada.

5. La luz debe ser blanca, azulada o natural en forma filtrada; los colores de las paredes deben ser claros (el azul claro facilita la concentración).

Consejos para mejorar el rendimiento laboral

La Comisión Británica para la Salud y la  Seguridad, señala que lo ideal en una oficina es que los empleados tengan un espacio cómodo y tranquilo, apto para descansar o comer.

Salir al aire libre, dar un paseo, exponerse a la luz del sol y hacer todo lo posible por comer fuera de la oficina al menos un par de veces a la semana.

Un aspecto muy importante es evitar que el correo electrónico le domine e intentar planificar, en la medida de lo posible, la jornada del día siguiente. Así podrá reducir los niveles de estrés y descansar sin preocupaciones.