Cómo cocinar legumbres

Saber como cocinar legumbres es básico si queremos, por una parte, disfrutar de todo su sabor pero hacerlo sin sentirnos pesados o tener gases.

¿Conviene dejarlas en remojo?

En general, todas las legumbres requieren de toda una noche previa de remojo para que penetre el agua en su interior y se cuezan con más facilidad.

Los guisantes y las lentejas se pueden cocer directamente, sin haberlos remojado. Los garbanzos se dejan remojados en agua caliente con sal.

Una taza de legumbres es suficiente para cuatro personas siendo la proporción de agua para la cocción de tres de agua por una de legumbre (de cinco por uno para una sopa)
Trucos para su cocción

Cuando aprendemos como cocinar legumbres hemos de poner especial atención a como cocinarlas:

Durante los primeros diez minutos deben hervirse a fuego rápido y sin tapar, excepto las lentejas y los guisantes, a fin de eliminar cualquier elemento tóxico de la piel exterior. La soja debe hervirse a fuego vivo durante la primera hora.
No hay que añadir sal hasta que las legumbres estén tiernas.
Después de haber hervido a fuego vivo, se reduce el fuego hasta que hiervan muy poco a poco y se tapa la olla, pero no del todo. Un poco de aceite evita que el caldo se salga de la olla y ablanda las legumbres.
Si vas a cocinar legumbres recuerda que para facilitar la cocción y la digestión de las legumbres podemos añadir un trocito de alga kombu en el agua y una cucharadita de eneldo, hinojo, comino y alcaravea.

Añadir verduras

La cebolla, la zanahoria y el apio otorgan un sabor especial a las legumbres por lo que es interesante añadirlas durante la cocción para darles sabor.

Una vez cocidas las guardaremos en un recipiente hermético en la nevera para ir consumiéndolas de diversas formas, en sopa, puré, ensaladas, etc.