Cómo adelgazar en la oficina

Es sorprendente el hecho de que podamos quemar calorías simplemente estando de pie. Sólo imagina cuántas calorías más podrías quemar si caminaras un poco o si subieras y bajaras escaleras.


A continuación, te mostramos un método para mantenerte en movimiento en la oficina y perder peso.

Paso 1

Bebe agua. Beber agua es la clave para perder peso. Mientras más fría esté el agua mejor, ya que tu cuerpo quemará calorías intentando calentarla.

Paso 2

¡Muévete! Una vez por hora deberás pararte u moverte por la oficina, entre 5 y 10 minutos. Entrega los mensajes personalmente, ve al baño del piso de arriba, y utiliza las escaleras.

Si no debes ir a ninguna parte, simplemente ponte de pie al lado de tu escritorio y realiza algunas estocadas o sentadillas.

Imagina lo siguiente: si te levantas y haces estocadas durante diez minutos cada hora, durante cinco horas, habrás hecho 50 minutos de valiosas estocadas a lo largo de todo el día.

Paso 3

Usa pesas. Si tus pantalones de vestir son sueltos en la parte de los tobillos, puedes agregar pesos de 5 kilos en cada tobillo, y nadie lo notará, ya que tus bonitos pantalones los cubren.

Simplemente piensa en cuántas calorías quemarías subiendo y bajando escaleras con esos pesos adicionales en tus piernas. ¿Crees que no vale la pena probar?

Paso 4

Busca una pelota de entrenamiento. Si puedes, cambia la silla de tu oficina (que posiblemente lastime tu espalda de todos modos) por una pelota de entrenamiento.

La bola va a ayudarte a mantener una mejor postura en tu espalda, y te dará la posibilidad de hacer algo de trabajo aeróbico mientras te balanceas sobre ella.

Paso 5

Acelera el paso. Si vas al trabajo caminando y tomas las escaleras en lugar del ascensor para llegar a tu oficina, todavía hay algo que puedes hacer para mejorar las cosas: hacerlo más rápido. Mientras más rápido camines, mayor cantidad de calorías quemarás.