Cómo adelgazar caminando

Caminar es la actividad más sencilla y fácil de poner en práctica, convirtiéndose en un aliado excepcional para quemar calorías y perder peso. Toma nota de estos sencillos consejos, distancias y velocidades que te ayudarán a adelgazar caminando y a ganar la batalla a la báscula.

Mantenerse en forma, tonificar el cuerpo, quemar calorías y estimular la producción de endorfinas -esenciales para mantener el buen humor- son algunos de los beneficios que reporta un ejercicio tan sencillo y natural como andar. Y hay más, porque caminar todos los días ayuda a prevenir patologías como la diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad y los problemas de insuficiencia cardiaca.

Diversos estudios han constatado que algo tan sencillo como caminar a una velocidad constante ayuda a quemar la reserva de grasa que, a la larga, se traduce en kilos de más. No es necesario correr para bajar de peso. Y de hecho caminar tiene algunas ventajas añadidas, ya que la sensación de hambre al finalizar es mucho menor que cuando se realiza otro ejercicio más intenso como correr. Además es perfecto para las personas con sobrepeso a las que no se les recomienda practicar deportes demasiado intensos y que exigen un sobreesfuerzo cardiaco. Caminar es un buen comienzo para lograr resultados satisfactorios sin poner en riesgo la salud.

Consejos útiles

Caminar 30 minutos al día es lo ideal. Cuando no es posible hacerlo de seguido, también podemos caminar 10 minutos por la mañana y otros 10 por la noche, aunque es más efectivo no romper la rutina. Caminar con perseverancia puede dar buenos resultados, incluso sin modificar en exceso la alimentación. Caminar es una actividad aeróbica que ayuda a quemar el exceso de grasa y acelera el metabolismo. Para que esto suceda, lógicamente, es importante no ingerir más calorías de las que quemamos.

Es importante tratar de caminar a una velocidad constante: 4 kilómetros/hora es una buena distancia y velocidad para empezar. Después de los primeros 3 meses de entrenamiento se debe aumentar a 6 kilómetros/hora.

Contar los pasos ayuda a mantener el peso bajo control. Las mujeres entre 18 y 40 años deben hacer 12.000 pasos al día; 11.000 pasos para las mujeres de edades comprendidas entre los 50 y 60 años; y, a partir de los 60, son suficientes 8.000 pasos. Para que contar sea más fácil, contamos con la ayuda de la tecnología, en concreto, de un podómetro.

Registrar los resultados obtenidos. Al final de la caminata, es importante anotar el tiempo y el kilometraje para ir viendo los progresos.

Caminar cuesta arriba ayuda a quemar más calorías. En concreto, quema un 40% más de calorías en comparación con un paseo por un trayecto más llano. También es bueno para tonificar piernas y glúteos .

Caminar cuesta abajo estimula los músculos. La mejor práctica si estamos muy bien entrenados.

Ejercicios de estiramiento antes y después de la caminata. Fundamental para que los músculos y las articulaciones no sufran fatiga.

Ropa práctica y cómoda. Es mejor evitar la ropa sintética. También hay que elegir el calzado adecuado que evite daños en la espalda y en los propios pies.