Andropausia y menopausia: diferencias y similitudes

La función reproductora de los seres humanos comienza en la mujer, desde un punto de vista biológico, cuando el organismo adquiere un desarrollo suficiente para soportar el embarazo y cuando se alcanzan las reservas energéticas necesarias que aseguren poder llevar a buen término incluso con una alimentación escasa.

En el caso del varón, cuando su desarrollo corporal permita proteger a la mujer y al niño, así como asegurarle sustento a ambos. De igual manera, cuando el organismo envejece y empieza a tener dificultades para cumplir estas misiones, la fertilidad se reduce en el caso del varón y desaparece en el caso de la mujer, con la llegada de la menopausia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la menopausia se define como el cese permanente de la mestruación. Los síntomas de este proceso en la vida de la mujer son bastantes conocidos como es el caso de los sofocos, pérdidas de masa ósea, depresión, irritabilidad y un largo etcétera provocado por deficiencia estrogénica.

En el caso de los varones, el climaterio masculino es progresivo y se inicia a una edad variable en cada caso. La andropausia se manifiesta con la disminución de la frecuencia de las relaciones sexuales, dificultad para conseguir una erección completa y reducción del volumen y la fuerza del eyaculado. Así, se observa una tendencia al descenso de la concentración de testosterona total con la edad, significativa a partir de los 55 a 65 años, aunque suele permanecer dentro del intervalo de la normalidad. Este descenso se considera un factor de riesgo también para patologías cardiovasculares.

Esta falta de testosterona puede provocar síntomas como:

– Deseo sexual reducido

– Disminución de las erecciones espontáneas

– Engrandecimiento patológico de una o ambas glándulas mamarias

– Pérdida del vello corporal

– Reducción del volumen y la masa muscular

– Sofocos similares a los de la mujer menopáusica

– Testículos pequeños o disminución de su tamaño

– Pérdida de estatura

– Irritabilidad

– Falta de concentración

– Pérdida de masa muscular

– Acumulación de grasa, especialmente en la zona abdominal.