6 consejos para comenzar a hacer actividad física

actividad fisica¿Quiere aprovechar el verano para incluir más actividad física a sus días? Planifique un tiempo de descanso con juego, recreación y movimiento, con alternativas interesantes para toda la familia. Aquí van seis claves para empezar hoy

1. Busque lo que le gusta.

Averigüe y encuentre una actividad física que le proporcione placer. No intente nuevamente aquellas que ya abandonó diez veces; explore otras.

2. Vea la realidad.

Haga una marca en su calendario o agenda cada vez que va a realizar la actividad que eligió o hace una caminata. Ver su motivación (o la falta de ella) quizá lo impulse a continuar. Dejar por escrito sus objetivos, ya sea en su diario o en el almanaque pegado en la heladera y mirarlos diariamente lo ayudará a mantenerse enfocado y motivado. Algunas personas pegan un cartel con sus metas en el espejo del baño. Ponga en acción cualquier recurso que lo ayude a recordar cuál es su compromiso.

3. De a dos.

Comprométase con otro/s para ajustarse mejor lo planeado. Respete a su vecino o amigo con el que combinó encontrarse tres veces por semana a las siete de la tarde en el parque; no puede dejarlo parado en la esquina mirando el reloj. Lo mejor es establecer encuentros regulares que queden cómodos en su agenda, que no den lugar a las excusas que todos tenemos a mano después de una jornada de trabajo.

4. Desafíese.

Deje de pensar cuánto le gustaría aprender a bailar algún ritmo en particular, o qué bueno sería concurrir a un gimnasio, o cómo desearía caminar más seguido. Si se trata de una clase, anótese en un lugar que le quede cerca de su casa o de camino a la salida de su trabajo. Si se trata de una caminata, vuelva a leer los puntos 2 y 3, y conéctese con un vecino, familiar o amigo para que lo acompañe. Cuando logre concretar ese propósito disfrutará de haberse decidido a dar el paso en la dirección correcta.

5. Baile, baile y baile.

La música es una motivación fantástica. Puede empujarlo a hacer más y a moverse durante más tiempo. ¿Quién no siente un brote de energía cada vez que escucha su música preferida? Si es de los que le huyen a las rutinas en el gimnasio, redescubra el placer del movimiento a través del baile. Es un excelente ejercicio aeróbico que aumentará su bienestar y lo ayudará a controlar su peso. Tome clases gratis en parques o centros culturales, o anótese en algún curso, o baile en su casa, solo o acompañado.

6. Descubra la diversión.

Olvídese de la creencia “si-no-me-duele-no-me-hace-nada”. Sufrir no es signo de que algo hace bien. La conexión mente, cuerpo y alma es muy importante, y para ello debe descubrir que mantenerse activo puede ser placentero y entretenido. Elija aquella actividad que siempre le gustó. ¿Ping pong? ¿Rollers? ¿Nadar? Cuanto más disfrute lo que hace es más probable que se mantenga haciéndolo. No hace falta que incorpore una rutina extenuante. Si ama caminar en la naturaleza, planifique paseos para el fin de semana; si le gusta jugar al fútbol, organice partidos con sus amigos; si de chico disfrutaba la natación, vuelva a la pileta y nade estilo libre.