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Diez errores comunes de una dieta para adelgazar


errores en la dietaSaltarse algunas comidas, dejarnos seducir por regímenes milagrosos… estas son algunas de las equivocaciones más frecuentes cuando de echarle un pulso a la báscula se trata.

Nadie dijo que lucir ‘tipazo’ fuera fácil. Lo que ocurre es que, en ocasiones, con el fin conseguirlo cometemos verdaderas locuras nada beneficiosas para el organismo. He aquí un decálogo básico con algunos de los errores más frecuentes durante una dieta de adelgazamiento:

Hacer un desayuno demasiado escaso y cenar en abundancia. Los nutricionistas recomiendan exactamente lo contrario: el desayuno debe aportar buena parte de las calorías del día, mientras que la cena ha de ser ligera.

Ponernos a régimen solamente en determinadas épocas: después del verano, de Navidad…. La clave está en aprender a comer bien y, una vez alcanzado el peso deseado, mantenerlo durante todo el año.

Pesarnos cada día si estamos a dieta. Con una vez a la semana, basta. Eso sí, siempre en la misma báscula, en el mismo momento del día y, a ser posible, sin nada de ropa.

No realizar ningún deporte. Aunque sea media hora al día debemos dedicarla a hacer ejercicio, ya sea en un gimnasio o siguiendo en casa una sencilla tabla gimnástica.

No beber suficiente agua. De forma general, se debe tomar como mínimo de litro y medio a dos litros, aunque esto dependerá de cada caso.

Confiar en los laxantes y en los diuréticos para adelgazar. Abusar de estos productos puede llevarnos a no asimilar los nutrientes necesarios para el organismo.

Dejarnos ‘conquistar’ por dietas rápidas y engañosas. Favorecen la aparición de estrías y producen importantes pérdidas de vitaminas, además del conocido efecto ‘yoyó’.

Tomar píldoras que disminuyen el apetito sin prescripción médica. La administración de estos medicamentos siempre debe hacerse bajo control médico. En algunos casos pueden no ser necesarios y en otros, estar contraindicados.

Saltarnos alguna comida. Con esto lo único que se consigue es acumular grasas para resistir las horas sin alimentos.

Preparar unos platos de régimen aburridos e insípidos. Para que la comida de una dieta nos resulte apetitosa lo mejor es echarle imaginación a la hora de servirla.


¿Qué es la homeopatía?


que es la homeopatiaLa homeopatía es un método terapéutico basado en la administración de dosis altamente diluidas de sustancias medicamentosas con la finalidad de activar las defensas propias del organismo para que éstas actúen de una manera natural y poco agresiva en la mejoría o curación de multitud de patologías.

Esta técnica ya se usaba en la Antigua Grecia de la mano del médico Hipócrates, pero la homeopatía moderna se la debemos a Samuel Hahnemann, quien a finales del siglo XVIII estudió la manera de administrar de manera más óptima estos medicamentos.

Medicamentos homeopáticos

Los medicamentos homeopáticos se preparan partiendo de productos de origen vegetal, animal o de productos químicos (minerales u orgánicos). Las bases de estos medicamentos son tinturas madres para la creación de productos solubles en agua o alcohol, y trituraciones para aquellos productos que no son solubles en agua ni en alcohol.

La preparación de los medicamentos homeopáticos presenta un doble proceso. El primero es ellos es la desconcentración progresiva (dilución), tras la cual se produce la segunda, la agitación vigorosa (dinamización). Todo este proceso de fabricación sigue de una forma rigurosa las indicaciones recogidas en la farmacopea francesa o alemana. Puedes consultar la web homeopatía.net para más información.

Tratamiento de enfermedades

Los medicamentos homeopáticos son perfectamente aplicables para tratar numerosas patologías, tanto agudas como crónicas. Comúnmente el tratamiento es curativo, pero en las enfermedades que sean ya irreversibles, el tratamiento será paliativo.

Entre las principales enfermedades que podemos tratar con la homeopatía encontramos las siguientes: problemas otorrinolaringológicos y bronquiales, digestivos, cardiocirculatorios, ostero-articulares, urológicos, traumatismos, dermatológicos, neurológicos, oftalmológicos, psiquiátricos y endocrinológicos.

Esta lista puede parecer larga, pero es solo un breve ejemplo de las muchas patologías que podemos tratar con la homeopatía y con los medicamentes homeopáticos. Éstos además son muy efectivos en todas aquellas enfermedades de difícil determinación o con síntomas contradictorios o paradójicos. En las patologías de repetición aumentan incluso las defensas y regulan el organismo.

¿Quién puede tomar medicamentos homeopáticos?

El uso de la homeopatía está indicado para personas de todas las edades. Grupos en apariencia más débiles como las mujeres embarazadas, ancianos y niños pueden llevar un tratamiento con medicamentos homeopáticos sin ningún problema.

Al no ser una terapéutica tóxica, no conlleva efectos adversos y el tratamiento no será en ningún tipo agresivo. No obstante el tratamiento siempre debe estar recetado por un médico debidamente formado en homeopatía.

Lo que tienes que saber sobre el agua mineral

agua mineralEl etiquetado de una botella de agua mineral natural es importante porque nos informa sobre su tipología, procedencia, características y beneficios para nuestro organismo.

Por  otro  lado,  la  etiqueta  también  ofrece  información  relativa  a  las  características  y propiedades  naturales  y  saludables  del  agua  mineral  natural.  Menciones  como  “de mineralización muy débil”, “bicarbonatada” o “indicada para dietas pobres en sodio”, con las que ya estamos familiarizados, se realizan según los criterios fijados para cada composición.

El Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS) nos da las siguientes pautas para aprender a leer correctamente las etiquetas de las botellas de agua mineral natural:

1.  Denominación  bajo  la  que  se  comercializa  el  producto.  Esta  denominación  está doblemente regulada, por la Ley General de Etiquetado y por la legislación específica de las aguas envasadas y, dependiendo de la clase de agua envasada, nos indica si se trata de agua mineral natural, agua de manantial o agua potable preparada.
2.  Su composición. Muestra los componentes presentes de forma mayoritaria o aquellos que caracterizan al agua mineral natural, los cuales permanecen estables a lo largo del tiempo.
En función de la cantidad de minerales disueltos en el agua, en España, distinguimos cuatro categorías: agua de mineralización muy débil, agua oligometálica o de mineralización débil, agua de mineralización media y agua de mineralización fuerte, en función del residuo seco.
3.  Lugar de procedencia. Señala el lugar geográfico (término municipal y provincia) en el que
se encuentra ubicado el manantial o punto de captación del agua.
4.  Fecha  de  consumo  preferente.  Las  aguas  envasadas  no  caducan.  Sin  embargo,  se recomienda  consumirlas  preferiblemente  antes  de  la  fecha  marcada  por  razones organolépticas.
5.  Punto Verde. Es el símbolo que acredita la pertenecia al Sistema Integrado de Gestión de envases de ECOEMBALAJES. Este distintivo nos garantiza que las empresas envasadoras participan  en  la  gestión  medioambiental  de  los  envases  y  sus  residuos.  No  obstante,  el reciclaje es una tarea en la que participamos todos.
6.  Conservación. Con el fin de que el agua mineral natural mantenga todas sus características organolépticas,  es  aconsejable  conservar  las  botellas  en  un  lugar  limpio,  fresco,  seco  y preservado de olores agresivos y protegidas de la luz solar.

El agua mineral natural se conserva intacta desde su origen, la Naturaleza, hasta que llega al consumidor, conservando todas sus propiedades naturales y saludables una vez envasada. Por ello,  el  IIAS  recomienda  consumir  el  agua  mineral  sin  hielo,  pues  éste  altera  su  composición original. Una manera ideal de tomarla y poder apreciar su auténtico sabor, es servir las botellas frías pero sin exceso, entre 11 y 14 grados el agua sin gas y entre 6 y 8 grados para el agua con gas. Por último, el Instituto aconseja que la botella siempre se abra en nuestra presencia, en el caso  de  tomarla  en  un  establecimiento  y  no  rellenar  los  envases  con otro  tipo  de  productos diferentes al agua original.

Cómo prevenir lesiones deportivas

como prevenir lesionesCualquier actividad física que realizamos necesita de una preparación adecuada y conlleva siempre unos riesgos de los cuales no nos podemos olvidar.

Importancia del calentamiento

El calentamiento antes de comenzar a hacer ejercicio prepara al cuerpo, no sólo físicamente sino también mentalmente. Quizás usted crea que no tiene tiempo para el calentamiento antes de hacer ejercicio pero el calentamiento tiene varios beneficios, como:

  • mayor flujo de sangre y oxígeno a los músculos
  • mayor flexibilidad (si hace estiramiento)
  • mayor relajación y concentración

Estiramiento

El estiramiento antes y después del ejercicio puede mejorar su flexibilidad y evitar lesiones. Muchas de las lesiones deportivas más comunes se deben, en parte, a la falta de flexibilidad. Estire sus músculos suave y lentamente, al punto de tensión y manténgalos estirados durante al menos 30 segundos. Debe sentir una sensación de estiramiento más que de dolor. Cuando mantenga los músculos estirados asegúrese de no rebotar: debe intentar mantenerse lo más quieto posible.  
El estiramiento beneficiará especialmente a los músculos de:

las pantorrillas
los muslos (cuádriceps)
los muslos posteriores (isquiotibiales)
la espalda

5 consejos para prevenir lesiones

Si quieres que tu entrenamiento sea realmente efectivo y no se produzcan en tu cuerpo alteraciones por causa de una mala planificación, te damos los siguientes consejos:

No te olvides de las fases de calentamiento y vuelta a la calma.Empieza con ejercicios en los que actives  los grandes grupos musculares como trote o estiramientos dinámicos y pequeños saltos, así como movilidad articular empezando por los tobillos y terminando por el cuello o viceversa. Cuando vayas a terminar, tienes que realizar una bajada progresiva de tu frecuencia cardiaca, si estás realizando un ejercicio muy intenso prueba por caminar o realizar un trote suave. Al final de todo, realiza estiramientos incidiendo en los músculos que más has trabajado.

Hidratación y alimentación: son importantes no solo para aportarnos la energía necesaria sino para poder aguantar la intensidad de los ejercicios y para que los tejidos estén más flexibles y resistan mejor a las lesiones. Bebe 2 litros de agua sin gas al día (también se incluyen tés). En cuanto a la alimentación, os daremos pautas en el siguiente artículo.

Equipamiento deportivo: es necesario para no caer en lesiones llevar la ropa y calzado necesario para realizar la actividad en concreto. Elegir ropa transpirable ahora que empieza el calor y zapatillas con amortiguación. No te olvides de tu toalla!!

Técnica e intensidad correcta: realizar de forma correcta los ejercicios que realizamos es muy importante para no lesionarse ya que cualquier actividad mal realizada nos puede provocar daño en espalda, hombros, cuello, etc. También hay que realizarlos con la intensidad adecuada, si ves que puedes más no dudes en intentarlo, pero si por el contrario, sientes mareo o no estás cómodo, mejor parar. Lo ideal, llevar un pulsómetro para comprobarlo.

Entrenamiento completo: en todo entrenamiento deberemos incluir trabajo en las zonas sensibles de lesión,  ejercicios de rodilla, de tobillo, etc.  Si eres especialmente sensible en alguna articulación o músculo en concreto, consulta con nuestro staff para que te aconseje un ejercicio apropiado.

¿Cuál es el tratamiento para las lesiones deportivas?

A menudo, el tratamiento empieza con el método HICER. He aquí algunas otras cosas que su médico podría recomendar para el tratamiento de la lesión.

Agentes antiinflamatorios no esteroideos (AINE)

Su médico le sugerirá que tome uno de los agentes antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como es la aspirina, el ibuprofeno, ketoprofeno o naproxeno. Estos medicamentos reducen la hinchazón y el dolor, y puede comprarlos en la farmacia. Otro medicamento común es el acetaminofeno. Este puede aliviar el dolor, pero no reducirá la hinchazón.

Inmovilización

La inmovilización es un tratamiento común para las lesiones deportivas. Esta ayuda a mantener el área lesionada sin movimiento y previene mayor daño. Para inmovilizar las lesiones deportivas se usan cabestrillos, entablillados, yesos e inmovilizadores de piernas.

Cirugía

En algunos casos, la cirugía es necesaria para corregir las lesiones deportivas. La cirugía puede corregir tendones y ligamentos desgarrados o colocar los huesos quebrados en posición correcta. La mayoría de las lesiones no necesitan cirugía.

Rehabilitación (Ejercicio)

La rehabilitación es una parte importante del tratamiento. Esta incluye ejercicios que paso a paso ayudan al área lesionada a volver a la normalidad. Ciertos movimientos del área lesionada ayudan a mejorarla. La rehabilitación deberá comenzar lo antes posible. Los ejercicios empiezan con una serie de delicados movimientos del área lesionada. La siguiente etapa corresponde al estiramiento. Después de un tiempo, se pueden añadir pesas para fortalecer el área lesionada.

Mientras la lesión se cura, se va formando una cicatriz en el tejido. Con el tiempo, la cicatriz se encoge. Al encogerse se contrae el tejido lesionado. Cuando esto ocurre, el área lesionada se vuelve dura o rígida. Este es el momento en el que usted corre un mayor riesgo de lesionarse nuevamente en el mismo área. Debe practicar estiramientos musculares todos los días y también como parte del calentamiento antes de jugar o hacer ejercicio.

No practique deportes hasta que esté seguro de poder estirar el área lesionada sin que haya dolor, hinchazón o rigidez. Cuando vuelva a jugar, comience lentamente. Aumente la actividad poco a poco hasta llegar a su condición normal.

Reposo

Aunque es bueno empezar a mover el área lesionada lo antes posible, también se debe reposar después de una lesión. Todas las lesiones necesitan tiempo para sanar; el descanso apropiado ayuda este proceso. Su médico puede guiarlo para encontrar el equilibrio apropiado entre el descanso y la rehabilitación.

Otras terapias

Otras terapias comunes que ayudan con el proceso de sanar las lesiones deportivas incluyen el uso de: leves corrientes de electricidad (electroestimulación), compresas frías (crioterapia), compresas de calor (termoterapia), ondas sonoras (ultrasonido) y masaje.

Brusquilla: propiedades y beneficios para la salud

El rusco, ruscus aculeatus, es una planta nativa de la región mediterranea y oeste de europa, aunque de amplia distribución en otras latitudes (irán, india, azores, etc). también se desarrolla en zonas mediterráneas de américa central y sur américa, donde es conocida como brusca o brusquilla. Sus hojas son de carácter perenne y en muchos lugares se cultiva por su valor ornamental. Forma parte del bosque mediterráneo. Se trata de un arbusto de porte pequeño, de hojas perennes de color verde oscuro, que alcanza hasta 80 cm de altura.

Las ramas son vástagos tiesos, lampiños, ramosos en lo alto. las hojas propiamente dichas son tan pequeñas que pasan inadvertidas. La planta tiene pies masculinos y femeninos. El fruto es una baya globular de color rojo, que recuerda a las cerezas. El rusco, brusca o brusquilla, crece sin demasiadas exigencias pero prefiere las zonas umbrías. La floración se produce en primavera y los frutos maduran hacia el otoño.

Propiedades de la brusquilla

La brusca o rusco tiene propiedades diuréticas, vasoconstrictoras y depurativas. En su composición se encuentran un aceite esencial, resina, sales de potasio y dos saponósidos: ruscogenina y neoruscogenina. Sus saponósidos esteróidicos ejercen acción vasoconstrictora, antiinflamatoria y antiedematosa, muy útil en el tratamiento de hemorroides y piernas pesadas. Activa la circulación periférica, eliminando impurezas. Es diurético y astringente. Muy utilizado en tratamientos reductores y contra la celulitis por sus propiedades vasoconstrictoras y antiedematosas, que a la vez le hacen ser de gran ayuda en el tratamiento de la piel enrojecida y delicada del rostro, en afecciones como rosácea. Excelente en el tratamiento de la próstata y la psoriasis. También se aconsejan en el tratamiento de las menstruaciones irregulares y várices.

Usos de la brusquilla

Por sus características la brusca se puede utilizar como una planta de uso: 1ª) Diurético. las hojas el fruto y la raíz hervidas y mezcladas con un poco de vino aumentan el nivel de orina. 2ª) Culinario: los tallos más tiernos se pueden comer como si fueran espárragos y también tienen unos efectos muy diuréticos. Se lo utiliza en infusión: 30 grs. de raíz de brusca en 1 litro de agua. como tintura, se utiliza 20 grs por 150 cc de alcohol de 60 %. y tomar 20 a 30 gotas en medio vaso con agua.